5 consejos para ayudar a sus hijos a regresar a la escuela después de una separación

Help smooth your child's return to school with these 5 tips.

Los niños son curiosos por naturaleza, así que probablemente no le sorprenderá si usted escucha que los amigos de sus hijos les han preguntado sobre los cambios que han sucedido en su familia. Mientras que los niños no deben avergonzarse de hablar sobre el divorcio de sus padres, cuando las emociones todavía están crudas y la separación es fresca, simplemente no querrán hablar de los cambios que su familia está experimentando mientras están en la escuela. Tal vez les preocupa no poder controlar su reacción emocional, temiendo que puedan llorar o enojarse con sus amigos. Cualquiera que sea la razón, es importante darle a sus hijos las herramientas para recuperar su confianza y ser capaces de alejarse de un encuentro que no deseen tener.

Quite la vergüenza

Es importante para cualquier padre enfatizar que tener padres divorciados o separados no es algo de que avergonzarse, ni tampoco es inusual.  Muchos matrimonios y relaciones terminan en divorcio o separación, y sus hijos probablemente tiene un amigo o conocido cuyos padres ya no están juntos. Saber que su experiencia no es anormal de ninguna manera puede ayudarles a navegar encuentros con niños en la escuela que pueden ser menos conscientes de este hecho.

Las conversaciones sobre la frecuencia del divorcio en los Estados Unidos pueden ser incómodas al principio. Ningún padre quiere presentar a su familia como parte de una estadística, pero entre más se presente el divorcio y la familia en dos hogares como otra forma de familia, más fácil será para sus hijos hablar de sus sentimientos acerca de su separación abiertamente y sin vergüenza.

Explique los límites

La curiosidad de sus compañeros de clase puede no ser malintencionada, pero cualquier pregunta, por inocente que sea, puede causar molestias a sus hijos. Si sus hijos están teniendo dificultades para responder a preguntas sobre la situación de su familia, tranquilize a sus hijos dejándoles saber que no tienen que hablar de ello en cualquier lugar o con quien no quieran. Sus hijos pueden sentirse incomodos al principio por negarse a responder a una pregunta, especialmente una pregunta de sus amigos. Pero aprender cómo establecer fronteras emocionales entre ellos y amigos o conocidos, en particular cuando esos limites causan incomodidad innecesaria, es mejor aprender esta lección temprano.

Si sus hijos le dicen que algunos de sus compañeros están empujando sus interrogaciones demasiado lejos, puede ser necesario involucrar al maestro de sus hijos o consejero de la escuela. Si otro estudiante en la escuela está causando ansiedad en sus hijos con preguntas incesantes acerca de su divorcio, debe hacer todo lo posible para evitar que la ansiedad se convierta en sentimientos de ansiedad sobre la escuela en general. Asegúrese de prestar especial atención para cuando la encuesta pública se convierte en una forma de intimidación e inmediatamente discuta las opciones con los oficiales de la escuela.

Trabaje con los padres de sus amigos

Con los amigos más cercanos de sus hijos, es posible que desee considerar llamar a sus padres directamente. Contactar preventivamente a otros padres para hacerles saber acerca de su divorcio o separación puede parecer de más, especialmente si no conoce bien a los propios padres. Sin embargo, a los padres que usted decida decirles tendrán una mejor comprensión de la situación de sus hijos y sabrán cómo enseñar a sus propios hijos a ser sensibles durante este tiempo difícil.

Su divorcio puede venir como una situación nueva y confusa para sus hijos, pero también para sus amigos más cercanos que nunca han experimentado algo parecido. A todo niño que se le presenta el tema del divorcio tendrá preguntas sobre lo que significa el 'divorcio' o 'separación'. Los padres son los únicos que deben dar esas respuestas, en lugar de que sus hijos hagan preguntas durante el tiempo de escuela. Otros padres también tendrán la habilidad de enseñar la sensibilidad y empatía acerca de los temas difíciles.

Encuentre apoyo en sus escuelas

Usted no puede predecir cómo sus hijos se sentirán día a día por su separación. Las nuevas emociones tardan tiempo en procesarse y pueden agobiar a los niños cuando menos lo esperen. Asegúrese de que sus hijos conozcan los recursos disponibles para ellos en sus escuelas, ya sea su maestro favorito o consejero de la escuela. Muchos consejeros escolares están capacitados para apoyar a los niños que están pasando por el divorcio de sus padres, así que no duden en informarles sobre el cambio en su relación. Si los maestros y otros oficiales de la escuela son conscientes, estarán mejor capacitados para anticipar las necesidades de sus hijos y sabrán prestar atención a las señales de alerta que sus hijos estén pasando por un mal rato.

Alístese para manejar las reacciones de otros niños

Si sus hijos deciden hablar sobre el divorcio con sus compañeros, las reacciones que pueden recibir no siempre serán perfectas. Los niños que aún están aprendiendo la empatía pueden tener reacciones molestas derivadas de la falta de conocimiento, o simplemente pueden estar imitando los estereotipos negativos del divorcio que han encontrado. Cuando sus hijos le digan acerca de estos tipos de encuentros, es importante que contrarreste cualquier declaración dañina.  Escuche atentamente los temores que las reacciones de sus amigos han planteado. Discuta estos temores de inmediato sin desestimarlos y asegúrese de checar con su hijos acerca de estos temores en el futuro también.

Regresar a la escuela después de algún cambio grande puede ser desalentador para los niños. Cuando una familia ha pasado por un divorcio o separación, los niños estarán lidiando con emociones a veces un poco molestas que pueden ser difíciles de discutir con amigos, especialmente en un ambiente público. En gran medida, los padres pueden anticipar estos problemas y reducir en gran medida la ansiedad de los niños que envuelve el nuevo año escolar. Manteniendo las líneas de comunicación abiertas entre usted y sus hijos, presentándoles recursos de apoyo en la escuela, y llamando a otros padres, usted estará colocando las bases de un gran año escolar para sus hijos.