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10 Consejos Positivos del Cuidado Compartido

Consejos positivos para mejorar el cuidado compartido de los hijos

Separarse o pasar por un divorcio es uno de los pasajes más difíciles de la vida. Trabajar con su ex-cónyuge sobre cómo criar hijos sanos, amorosos y estables a pesar de su separación es otra tarea difícil. Pero es factible, así como muchos hijos adultos felices de padres divorciados pueden ser testigos. Aquí hay diez consejos positivos del cuidado compartido que le ayudarán a trabajar con su ex-cónyuge para dar a sus hijos una crianza equilibrada y feliz, incluso si ya no viven bajo el mismo techo. 

Cualquiera que sean sus problemas con su ex-cónyuge, ponga el bienestar de sus hijos en primera plana siempre. Las parejas divorciándose a menudo dicen que este es el concepto más difícil de recordar, especialmente si el divorcio es turbio. Sin embargo, la clave para un divorcio ‘exitoso’ es hacer prioridad la seguridad y el sentido de estabilidad de sus hijos. Así que haga lo que sea necesario para colocarlos primero, incluso si esto significa que usted y su ex-cónyuge recurran a un terapeuta de familia que les ayude a volver a la conversación que es mejor para los niños cuando sus problemas maritales comiencen a poner tension en las discusiones. 

Encuentre la manera más efectiva para comunicarse acerca de los niños. Si una conversación cara a cara con su ex-cónyuge no es posible en esté momento (uno o ambos están demasiado enojados o molestos para hablar en persona razonablemente), acepte que hablar ‘en vivo’ simplemente no está funcionando para ustedes por ahora. Tal vez tenga que utilizar otros medios menos emocionales para compartir información sobre los niños, como por medio de una herramienta de comunicación de cuidado compartido en linea. Cualquier cosa que usted decida hacer, asegúrese de que sus posibilidades de comunicación permanezcan abiertas ya que se relacionan con el bienestar de los niños. No cierre las opciones de comunicación como una forma para castigar a su ex-cónyuge. No compartir información con respecto a los niños, sólo lastima a los niños y no da un buen ejemplo ver que los adultos usan el ‘tratamiento silencioso’ como un arma en contra de sí. Vuelva a evaluar su comunicación de vez en cuando para ver si se encuentra en un punto en el curso del divorcio donde ustedes pueden comunicarse en persona sin molestarse. El objetivo es volver a hablar, ya que comunicarse civilmente como padres en equipo envía un mensaje positivo a los niños. 

Estén en la misma pagina para ‘Las Cosas Grandes’. El mejor escenario en la crianza compartida es que ambos padres sean consistentes y estén de acuerdo con las reglas de conducta y disciplina, las horas de acostarse, la tarea, el tiempo en pantallas, los tiempos de juego, la higiene personal y las tareas domésticas. Sus hijos necesitaban estas reglas claramente definidas cuando usted y su ex-cónyuge estaban juntos, las necesitan aún más ahora para que se sientan seguros cuando las cosas parecerían desmoronarse a su alrededor. No caiga en la trampa de competir por los afectos de sus hijos por ser el ‘padre bueno onda’ que les permite decidir cuándo hacen la tarea o toman una ducha. Esto sólo añadirá a su sensación de inestabilidad (incluso si, ¡en el momento, pueden reaccionar como si les acaba de dar helado ilimitado!).

Una vez que su arreglo del tiempo de crianza se fije, no lo cambie. Trate ese horario como si fue establecido en piedra. Le ayudará a organizar su tiempo y también a que los niños se sientan seguros. Los padres que modifican el horario de crianza con demasiada frecuencia o cancelan su tiempo de crianza están haciendo un perjuicio a sus hijos, incluso si piensan que les están enseñando a ser flexibles. Los niños necesitan sentir que pueden contar con estar con sus padres de manera regular, por ejemplo cada otro fin de semana sin tener que hacer cambios de última hora porque uno de sus padres tiene que viajar fuera de la ciudad de repente. Dicho esto, cuando una modificación es absolutamente necesaria, tenga un plan para comunicarse y negociar este tipo de cambios con su ex-cónyuge. 

No hable de manera negativa acerca de su ex-cónyuge delante de sus hijos. Reserve esas conversaciones para cuando esté con amigos adultos, sus propios padres, o con un terapeuta. Por muy difícil que sea, no denigre a su ex-cónyuge delante de sus hijos y solicite el mismo respeto de parte de su ex-cónyuge. Tenga en cuenta que sus hijos con el tiempo obtendrán una imagen realista de ambos padres a medida que se convierten en adultos, así que si su ex-cónyuge es realmente una mala persona, ellos se darán cuenta sin que tenga que decir nada. Incluso, los expertos están de acuerdo de que los niños que escuchan a un padre hablar mal del otro son perjudicados. Acuérdese de espere hasta que esté lejos de sus hijos para hablar mal de su ex-cónyuge, si es necesario. (Esto también le dará tiempo para tranquilizarse y quizás dejarlo pasar.)

Resalte los puntos positivos de su ex-cónyuge en la presencia de sus hijos. - Tu papá es muy bueno entrenando a tu equipo de fútbol, ¿no?, o - Tu mamá toma fotos hermosas de ustedes, son formas fáciles de mostrarles a sus hijos que a pesar de su separación. Todavía pueden ver las cosas valiosas que su ex-cónyuge trae a la familia. Esto hace que los niños se sientan seguros y también promueve que se sientan libres de también hablar bien del otro padre que no está presente sin lastimar sus sentimientos. 

Practique la empatía. Durante los primeros días del divorcio será difícil ser empático hacia su ex-cónyuge. Así que dirija su empatía hacia sus hijos. Antes de actuar, pregúntese cómo sus hijos percibirán las cosas. ¿Esta a punto de llamar a su ex-cónyuge para desahogarse sobre el pago de manutención infantil atrasado? Imagínese estar en el lugar de sus hijos, escuchando esa conversación, imaginarse su reacción al ser testigos de este tipo de desacuerdo será suficiente para ayudarle a evitar a que haga esa llamada y comunicar lo necesario usando otros medios que protejan a sus hijos de cualquier conflicto que pueda ocurrir. 

Sea el padre que sus hijos necesitan que usted sea. A medida que atraviesa este momento desafiante es su vida, tome unos minutos todos los días para el cuidado personal. Esto puede ser, hablar de sí mismo positivamente o algo más concreto como el ejercicio o un masaje. Cualquier cosa que le recuerde que usted es una persona valiosa y un buen padre, incluso cuando la dinámica familiar está cambiando. Es bueno que sus hijos los vean haciendo pequeñas cosas por sí mismo, especialmente porque el cuidado personal le permitirá seguir asociándose sanamente con ellos. 

A medida que la familia vuelva a mezclarse, acepte los puestos que nuevas parejas pueden tener con sus hijos. Muchos profesionales de la familia recomiendan que hasta que las nuevas parejas tengan un lugar seguro en la estructura familiar, no deben participar en ninguna de las decisiones mutuas de la crianza de los niños, ni tampoco deben comunicarse con la ex-pareja en asuntos relacionados con los niños. A medida que pase el tiempo, usted y su ex-cónyuge querrán estar de acuerdo en cómo las nuevas parejas pueden contribuir de mejor manera en las decisiones que afectan a los niños, manteniendo siempre el bienestar de sus hijos a la vanguardia. 

El perdón es poderoso. Seguramente no es prioridad en su lista de cosas que hacer cuando está en medio de un divorcio, pero una vez que esté más lejos de este evento impactante de la vida, trabaje en perdonarse a si mismo y a su ex cónyuge. Le ayudará en su recuperación y mostrará a los niños una lección poderosa en cómo son las familias resistentes. 


Escrito por: Sylvia Smith